El proyecto Guías de Protocolos del Archivo General de Notarías de la Ciudad de México arrancó a principios de la década de 1980, por iniciativa de los doctores
Robert Potash, de la Universidad de Amherst, Massachusetts, Josefina Z. Vázquez como directora y Jan Bazant profesor del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México.
En enero de 1980 Robert Potash presentó el primer borrador de la cédula que los ayudantes convocados para formar parte del proyecto utilizarían para buscar y registrar los datos
pertinentes de los años que se eligieron para comenzar: 1829, 1847 y 1875. El registro de los protocolos de 1847 sirvió como base para las adaptaciones al programa que se
realizaron en la siguiente etapa. La base de datos de fichas en línea actualmente disponible abarca los años de 1816 a 1860.
En 1982, cuando la Dra. Josefina Z. Vázquez finalizó su periodo como directora del CEH, recibió una beca para investigar en algunos archivos del extranjero y solicitó
entonces a la Dra. Pilar Gonzalbo Aizpuru que se hiciera cargo del proyecto en su ausencia. Así, la Dra. Pilar Gonzalbo, en palabras de la Dra. Vázquez, pasó a ser el
alma del proyecto, mismo que asumió con gran constancia. Juntas, solicitaron apoyo a las autoridades de El Colegio para continuar con el proyecto.
El Acervo Histórico de Notarías de la Ciudad de México tiene como sede el antiguo templo de Corpus Christi, inmueble que cobijó a monjas clarisas capuchinas hasta 1861
y que fue el primer convento exclusivo para mujeres indígenas nobles. En este edificio se encuentran alojados miles de volúmenes de los protocolos que fueron revisados
por los investigadores y ayudantes del proyecto. El trabajo de registro se hizo in situ y posteriormente las fichas de los protocolos fueron volcados a una base de datos
electrónica que puede consultarse hoy, usando el explorador y con posibilidad de exportar a archivos PDF de las hojas de información en la base. Desde el inicio el
proyecto cuenta con la ayuda de la Coordinación de Servicios de Cómputo de El Colegio de México y con el apoyo de Isabel García Hidalgo y María Luisa Pérez Valdespino
se llevó a cabo una adaptación del diseño informático que se aplicó durante los primeros años. La Mtra. Estela Villalba dirigió hasta 1999 el trabajo en el archivo,
con la colaboración de María Lucila López de la Vega, actual responsable del trabajo de archivo. A lo largo de los años, tanto los sucesivos directores de nuestro
Centro de Estudios Históricos, como la presidencia de El Colegio de México, han brindado un gran apoyo que ha superado cualquier expectativa.
El programa para las Guías de Protocolos del Archivo General de Notarías de la Ciudad de México fue diseñado como una herramienta de consulta destinada a los investigadores
que enfrentaban la carencia de elementos eficientes de exposición de los contenidos del acervo, ya que el Archivo no cuenta con índices detallados de la valiosa información
contenida en los antiguos libros de escribanos y notarios. Las guías de los protocolos que se registraron en multitud de fichas muy bien ordenadas, cuentan con una lista
de escribanos que trabajaron el año correspondiente, y su respectivo Índice Onomástico General, Clasificación del documento, Extranjeros, Personas Morales, Religiosas,
así como también las categorías de Arras, Dotes y Capellanías, Bienes rurales y urbanos, Fábricas, Alhajas y Muebles, Mercancías; Minas, Negocios, Arrendamientos, Créditos,
Sociedades y Compañías. Contratos de Servicios y Adjudicaciones. También se incluyó un rubro de Observaciones que contiene datos interesantes de la escritura en general;
es decir, en este apartado se registran datos como superficies de casas, haciendas, huertas, inventarios, listados, entre otros muchos.
Durante los primeros años de trabajo, El Colegio de México publicó 31 guías impresas de protocolos del siglo XIX que comprenden los años de 1830 a 1860, lo que ha permitido a
muchos investigadores encontrar cómodamente la información. Después de publicar los primeros 24 volúmenes de las guías del archivo y gracias al avance de la tecnología,
en 2000 se editó un CD-ROM que contiene la recopilación de datos de 22 años (1836-1857). Para ello se contó con la colaboración de personas especializadas que corrigieron
infinidad de inevitables errores que aparecían en los volúmenes publicados, sumado a que esta edición permitía a los usuarios desplegar datos que no aparecían en las guías
impresas. Esta publicación fue posible gracias a los apoyos de El Colegio de México y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, además de las aportaciones personales,
en gastos imprescindibles que el etiquetado del presupuesto no permitía.
De acuerdo con los avances de los recursos electrónicos, el proyecto se ha ido adaptando a los cambios tecnológicos, desde los grandes aparatos con cintas y accesos compartidos
por varios usuarios hasta los equipos personales, las computadoras de escritorio, las portátiles y el acceso directo a las redes vía Internet. Si bien en un primer momento todo
marchó bien, las sucesivas migraciones de un programa a otro ocasionaron pérdidas y errores en la información que poco a poco se han ido subsanando.
El Proyecto de Notarías ha cumplido más de cuarenta años, durante los cuales se han generado más de 118 000 fichas que hoy están disponibles en línea, con un nuevo buscador y
un diseño de página elaborado por la Coordinación de Servicios de Cómputo de El Colegio de México en 2024.
Las fuentes recopiladas otorgan posibilidades para realizar estudios de redes sociales y comerciales y descubrir a los sujetos, nodos y conectores de la actividad económica y su
relación con la esfera política. Entre otros temas proporcionan materiales muy valiosos para reconstruir la historia del intercambio de bienes y servicios, las propiedades de miles
de individuos de la época, el valor de las construcciones, la localización de la actividad económica, el papel de la Iglesia y las instituciones y organizaciones sociales que
intervenían en el devenir de la actividad económica. Subrayamos que lo que se ha fichado en detalle y digitalizado en la base de datos de El Colegio de México se refiere
exclusivamente al periodo 1816-1860.
En su conjunto, el Acervo Histórico de Notarías en la Ciudad de México, cubre un espacio cronológico de 1525 a 1935 y se tiene planeado que albergue protocolos hasta 1945
aproximadamente, en atención al alto crecimiento anual de la documentación. El Acervo se encuentra dividido en tres grandes fondos: Antiguo, Contemporáneo y Consular.
El Fondo Antiguo está integrado por cinco secciones:
- Reservada: conformada por la Notaría 1 y 2, correspondientes a los siglos XVI y XVII con un total de 195 libros que en su mayoría, por su avanzado estado de deterioro, ya no pueden
ser consultados. El protocolo más antiguo conservado en el archivo corresponde al año 1525 y su primer documento está fechado el 9 de agosto.
- Escribanías: constituida por 752 notarías que van del siglo XVI al XX.
- Hacienda: integrada por 54 volúmenes, protocolos relacionados con la Real Hacienda correspondientes al siglo XIX.
- Juzgados de Primera Instancia: conformada con documentación de los pueblos, villas y ciudades aledañas a la ciudad de México, que van del siglo XVII al XX.
- Indiferente: escrituras del siglo XVI al XX
El Fondo Contemporáneo, está integrado por tres secciones:
- Protocolo Ordinario, con 76 notarías que contienen los protocolos ordinarios, de transición, apéndices e índices correspondientes, que van de 1875 a 1943.
- Juzgados de primera instancia: conformada por 10 demarcaciones cercanas a la ciudad de México, cuyos documentos van de 1902 a 1948.
- Hacienda: integrada por documentación relacionada con la hacienda pública otorgada ante los notarios de las notarías 2, 28, 30 y 47 cuyos años extremos van de 1903 a 1940.
El Fondo Consular contiene actas notariales elaboradas por cónsules o embajadores de México que actúan en calidad de notario, en diversas partes del mundo. Ahí se encuentran,
entre otros documentos, índices, protocolos, actas de notariado y extractos que van de 1843 a 1937.
El acervo histórico del Archivo General de Notarías de la Ciudad de México, considerado uno de los archivos notariales más grandes e importantes de América Latina, cuenta en su haber
miles de volúmenes, los cuales contienen documentación que data de 1525 hasta 1943, y está conformado, en total, por cerca de 29 000 volúmenes, con una longitud aproximada de 1511 metros lineales.
Informe preparado por María Lucila López de la Vega, quien ha participado desde sus inicios, en los años ochenta. Texto revisado por el Dr. Carlos Marichal del CEH. 4 noviembre 2024.